El Ejército brasileño coordinó la octava edición del evento “Guardián Cibernético” entre el 21 y el 25 de septiembre, en vísperas de las elecciones presidenciales.
La iniciativa tuvo lugar tras las alertas de expertos y de la Agencia Brasileña de Inteligencia (ABIN) sobre posibles injerencias extranjeras en las elecciones brasileñas.
El evento del Ejército brasileño reunió a 1300 participantes en Brasilia y otras seis capitales del país, entre ellas São Paulo, Recife, Curitiba y Manaos.
El encuentro, calificado como “uno de los ejercicios de ciberdefensa más completos del hemisferio sur”, simuló amenazas digitales para entrenar la cooperación entre instituciones públicas y privadas ante posibles ciberataques contra servicios esenciales para la población. En la simulación participaron unas 300 organizaciones y representantes de 14 países.
“Durante el ejercicio se reprodujeron escenarios de ataques cibernéticos complejos y coordinados, lo que permitió poner a prueba procedimientos, perfeccionar planes de contingencia e identificar soluciones para aumentar la resiliencia nacional”, afirmó el Ejército en un comunicado.
La iniciativa reunió a las Fuerzas Armadas, organismos gubernamentales, entidades reguladoras y operadores de infraestructuras críticas de los sectores de la energía, el suministro de agua, las telecomunicaciones y las finanzas, entre otros.
Riesgos de ciberataques
La semana pasada, un informe de la ABIN publicado por el diario “Folha de São Paulo” y confirmado por TV Brasil alertó sobre el riesgo de influencia o interferencia de Estados Unidos en las elecciones brasileñas de 2026.
Elaborado en agosto de este año, el documento clasifica la posibilidad de interferencia externa con un “nivel de criticidad” y contextualiza el problema al decir que “la reafirmación de la hegemonía de EE. UU. en América Latina” es una prioridad del segundo mandato del presidente estadounidense Donald Trump.
Los analistas consultados por Agência Brasil han advertido del riesgo de que EE. UU. o las grandes empresas tecnológicas lleven a cabo acciones cibernéticas para influir en las elecciones generales de octubre, lo que podría desestabilizar los sistemas informáticos y computacionales.
El 12 de agosto, la Casa Blanca publicó un memorándum que preveía la colaboración con empresas privadas en acciones que implicaran “el acceso a dichos sistemas de información sin la autorización del propietario o del operador, o que excedan el acceso autorizado”.
Esta semana, Australia denunció que OpenAI, propietaria de ChatGPT y una de las principales empresas de inteligencia artificial del mundo, atacó una página web con estadísticas de salud pública del país.
Fonte: Agência Brasil
